“Hola, me parezco mucho a ti, tengo tu pelo y tu sonrisa, pero con con algunas arrugas más.
Todos los días te recuerdo y te extraño. La vida me ha hecho pasar por momentos muy difíciles, pero durante todo este tiempo nunca te olvidé. Tampoco te olvidé durante los momentos felices; cuando visitaba algún lugar al que siempre habíamos querido ir, cuando abrazaba a alguien que amaba o cuando me reía como un aniña, siempre pensaba en ti.
La vida traerá cosas muy dolorosas en tu camino, cosas que no sabías que podían pasar; como que las personas a las que más quieres enfermen o que los amigos que tienes hoy un día desaparezcan. A veces estos momentos me han hecho no poder ver la parte bonita de la vida, eso que tú veías todos los días.
Te necesito para recordarme que en el mundo hay gente maravillosa, que soy capaz de amar y merezco que me amen de vuelta y que la vida es mucho más sencilla de lo que a veces parece. Necesito que me recuerdes que sigues existiendo, soñando, disfrutando y riendo dentro de mí.
Quiero verte en mi propia mirada, feliz y llena de sueños.
Te quiero.”


